FENACLE

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Federación Nacional de Trabajadores Agroindustriales de Campesinos e indígenas libres del Ecuador (FENACLE)
Rumichaca 2206 y Manabí. Edifício Monterrey,
4to. Piso. Oficina 5. Guayaquil, Ecuador.
Tele fax: (593) 4241-4077
E-mail: fenacle@easy.pacifictel.net

 

HISTORIA: La Federación Nacional de Trabajadores Agroindustriales, Campesinos e Indígenas Libres del Ecuador “FENACLE”, se constituye legalmente el 1 de marzo de 1969 y adquiere su personería jurídica el 8 de mayo del mismo año mediante acuerdo ministerial No. 1905, emitido por el Ministerio del Trabajo.

Surge ante la necesidad de bastos sectores campesinos y trabajadores agrícolas de responder a las precarias condiciones de vida y trabajo existentes en este medio. Centrando su accionar en la década de los 70`s y mediados de los 80`s en la lucha por impulsar un auténtico proceso de reforma agraria, por la organización de asociaciones y cooperativas campesinas, por promover y apoyar a los comités recintales y demandar del Estado la implementación de programas de desarrollo comunitario; esto le permite, originalmente, hacer de las bases y filiales campesinas el principal soporte en el accionar reivindicativo de la organización, logrando aglutinar y representar en aquel momento a más de 30 mil campesinos en su lucha por la tierra, crédito, tecnología y canales de comercialización justos.

Según los datos del Censo de población hecho en Noviembre del 2001 el 39% de ecuatorianos viven en el área rural y su principal eje económico lo constituye la producción de café, banano y cacao siendo, junto con las remesas de los emigrantes y el petróleo, las principales fuentes de ingreso de divisas; en consecuencia, es el sector rural costeño el eje fundamental de la producción agro exportadora y la principal captadora de grandes contingentes de trabajadores agrícolas, razón por la cual la FENACLE desde su origen se plantea la construcción de un sindicalismo agrario libre y democrático, propósito que contó con el apoyo decidido de la Central Ecuatoriana de Organizaciones Sindicales Libres (CEOSL), y la Federación Internacional de Trabajadores de las Plantaciones Agrícolas y Similares (FITPAS) que en ese entonces estaba representada por el compañero José Carrera Ormaza.

Sin embargo, el acelerado y explosivo proceso de migración y urbanización del país ocurrido en las décadas de los años 80`s y los 90`s y los drásticos cambios productivos y tecnológicos en el agro, cuyo impacto pone en crisis las formas tradicionales de la organización campesina, hace que la Federación retome su origen histórico-social representado en los asalariados agrícolas (encabezados en los trabajadores bananeros del país) impulsando procesos de capacitación y organización sindical en esta estratégica rama de la producción nacional; tales son los casos de las hacienda Los Álamos y Río Culebra propiedades de las corporaciones transnacionales Noboa – BONITA y Empresa Danesa, respectivamente.

En este contexto, se organizan las Asociaciones Provinciales de Trabajadores Bananeros de Guayas, Los Ríos y El Oro, así como la Asociación de Cortadores de Caña del Ingenio Valdez, como formas de expresión de defensa y promoción de los derechos laborales de estos sectores productivos, que aglutinan a más de 300 mil obreros agrícolas que viven en condiciones sociolaborales precarias y deprimentes. De igual manera se cuenta con el respaldo de más de 300 mil pequeños productores de arroz, maíz y soya, organizados en asociaciones y cooperativas agrícolas afiliadas a FENACLE, y cuya representación alcanza el 20%. Desde el año 2003 se viene impulsando la organización de los trabajadores florícolas en todo el País.

La FENACLE organiza a campesinos, indígenas, asalariados del banano, azúcar, flores, y los capacita a través de talleres, seminarios, conferencias; con temas políticos, sociales, económicos, sindicales y sobre medio ambiente.

MISIÓN

Nuestra Misión: Propósito y quehacer.

Mejorar las condiciones de vida y trabajo de las y los trabajadores agroindustriales, campesinos e indígenas del Ecuador, elevando sus niveles de conciencia sociopolítica; fortaleciendo sus estructuras organizativas mediante procesos unitarios del movimiento social y popular, de educación, organización, comunicación e incidencia; la promoción y prestación de servicios; la incorporación en redes y alianzas estratégicas y la integración de mujeres y jóvenes en espacios de participación y decisión.

VISIÓN

Una FENACLE solidaria, clasista, propositiva, pluralista; reconocida nacional e internacionalmente por su persistente defensa de los derechos de las y los trabajadores, indígenas y campesinos; promoviendo la integración de mujeres y jóvenes en espacios de participación y decisión; impulsando novedosas formas de organización, formación, gestión y reivindicación popular.

VALORES:

Principios y Valores Impulsores

Son las expresiones de convicción, confianza y actitud de la FENACLE, sus miembros y beneficiarios. Estos principios y valores guían y motivan nuestro trabajo, las relaciones laborales, agrarias y étnicas, las relaciones con el ambiente y la comunidad y las actitudes en cuanto a conducta, compromiso, excelencia, innovación y tradición, entre otros factores:

Luchamos por la justicia social para las y los trabajadores, campesinos e indígenas.

Proclamamos el derecho del pueblo a su plena libertad y rechazamos toda forma de opresión y tiranía.

Luchamos infatigablemente por el respeto al derecho a la libertad de organización campesina, indígena y sindical, la contratación colectiva y la huelga.

Promovemos con ahínco la unidad y solidaridad de clase y del movimiento popular nacional e internacional.

Trabajamos incansablemente por la construcción de una democracia profundamente participativa, equitativa y solidaria.

Defendemos y respetamos nuestra independencia y autonomía organizativa y el pluralismo ideológico y político.

Combatimos toda forma de discriminación, por razones raciales, de género, religiosas y políticas.

Creemos y practicamos firmemente el manejo ético y transparente de los recursos de la organización.

Impulsamos de manera firme el compromiso de promover la participación activa y consciente de mujeres y jóvenes.

Respetamos, defendemos y revalorizamos las culturas y costumbres ancestrales de nuestro pueblo.

Luchamos incansablemente para garantizar nuestra seguridad y soberanía alimentaria.

Promovemos un modelo de desarrollo socialmente justo, ambientalmente sustentable y económicamente viable.