Informe internacional sobre derechos laborales: Colombia, el peor de la clase sudamericana y entre los peores del mundo

1Colombia, en América del Sur, y Guatemala, en América Central están entre los diez peores países del mundo en cuanto a condiciones laborales de vida para trabajadores y trabajadoras, según el Índice Global de Derechos 2016 elaborado por la Confederación Sindical Internacional (CSI).
El “top ten” de los peores lo integran también Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, China, India, Camboya, Belarús e Irán. Paraguay también está entre los menos recomendables, y bajando en relación al balance del año anterior, pero un escaloncito por encima.

“Los países donde los trabajadores y trabajadoras se han enfrentado a las peores formas de violencia, incluyendo asesinatos, amenazas, secuestros y violencia física incluyen Egipto, Colombia, Guatemala, Honduras, Indonesia y Ucrania”, dice el documento.

“Reclamar mejores condiciones de trabajo convierte a los trabajadores en el blanco tanto de las fuerzas de seguridad del Estado como de matones contratados por las empresas”, agrega.

En ese marco global que abarca a los diez y que los sitúa a todos en el nivel 5, el más bajo de la escala, “no se garantiza en esos países los derechos y son los peores en el mundo para trabajar. Aunque la legislación especifique ciertos derechos, los trabajadores, en la realidad, no tienen acceso a ellos y están expuestos a regímenes autocráticos y labores injustas”.

Colombia destaca por obtener mala nota en casi todos los rubros (casi un centenar) analizados para ubicar a los 130 países examinados en función del grado de respeto de los derechos de los trabajadores a la vida, la organización autónoma, su capacidad para satisfacer reivindicaciones y acceder a la justicia, entre otros.

Haití, uno de los países más desiguales y pobres del planeta, está mejor colocado en el ranking de la CSI que Colombia y Guatemala (en el nivel 4).

Colombia tiene récord mundial en asesinato de sindicalistas (20 en 2015, más de 2.550 en las dos últimas décadas) y en impunidad de esos crímenes.

“Además -señala el informe- resulta extremadamente difícil para los trabajadores entablar negociaciones colectivas debido a la prevalencia de los denominados pactos colectivos, que los empleadores utilizan para socavar las negociaciones colectivas genuinas sobre condiciones de trabajo y salarios”.

“Estos pactos son negociados con trabajadores no sindicalizados que no pueden presentar sus reivindicaciones colectivas. Las condiciones son por tanto impuestas unilateralmente por el empleador. Los trabajadores continúan siendo empleados con contratos de empleo que los priva de la posibilidad de ejercer sus derechos fundamentales en el trabajo”.

Las leyes laborales, aunque existen, no se cumplen: ninguna autoridad vela por ellas. La policía no busca a quienes asesinan a sindicalistas, y cuando por casualidad o alguna conveniencia del momento encuentra a alguno de ellos, una justicia “sensible” a las presiones de los dueños de la tierra y del capital los libera.

La CSI representa a unos millones de trabajadores y trabajadoras de más de 300 organizaciones sindicales de más de 150 países.

Una de ellas es la CUT colombiana, que saludó el informe y recordó que el país sudamericano confirma una vez más ser el más peligroso del mundo para los sindicalistas.

FUENTE: http://informes.rel-uita.org/index.php/sindicatos/item/colombia-el-peor-de-la-clase-sudamericana-y-entre-los-peores-del-mundo